Novelas y novelistas.

1ª novela – Esta novela comienza cuando la protagonista recibe una carta de una escritora famosa ofreciéndole un contrato para que escriba sus memorias. En un primer momento no le entusiasma mucho la oferta, pues esa escritora tiene fama entre los periodistas de ser bastante peculiar ya que siempre cuenta versiones diferentes sobre su vida y que la gente no diga la verdad pone muy nerviosa a nuestra protagonista. Sin embargo, decide investigar un poco sobre la vieja autora y, poco a poco, queda atrapada por su historia y personalidad, lo que le hace aceptar el contrato. Cuando se reúne con la escritora, esta comienza a contarle una historia fantástica sobre unas gemelas…
2ª novela– Dos personajes comparten el protagonismo de esta novela: un joven periodista sumido en la mediocridad de un mundo sin especiales expectativas y a quien, en el transcurso de esta historia, van enviando de aquí para allá en busca de los diferentes detalles para completar la vida de la segunda de otra de las protagonistas, una mujer valiente y decidida que recorrió medio mundo buscando una imposible reconciliación consigo misma, siendo espectadora y partícipe en las historias de la vieja Europa, desde la caída de la Segunda República Española hasta la del Muro de Berlín.
3ª novela – Un barco inglés encalla en los riscos de un municipio del norte de la Península Ibérica, lo cual es una bendición para las pobres familias de campesinos de las cercanías quienes, en una oscura noche de fuerte viento y lluvia, salen en busca del preciado carbón que la nave va desparramando por la playa, con el que pretenden proporcionar calor a sus hogares en los duros meses de invierno, sin embargo, ese ingente esfuerzo será inútil, pues con la llegada de los carabineros el combustible vuelve a manos de sus dueños legales.
¿De qué tres novelas estamos hablando y quienes son los autores o autoras?

Personajes clásicos
¿Qué inolvidable personaje narra esta historia? ¿Con quién dialoga? ¿Quién es el autor y cuál la obra?
Pues, estando en esta afligida y hambrienta persecución un día, no sé por cual dicha o ventura, en el pobre poder de mi amo entró un real. Con el cual él vino a casa tan ufano como si tuviera el tesoro de Venecia; y con gesto muy alegre y risueño me lo dio, diciendo:
“Toma, (…), que Dios ya va abriendo su mano. Ve a la plaza y merca pan y vino y carne: ¡quebremos el ojo al diablo! Y más, te hago saber, porque te huelgues, que he alquilado otra casa, y en ésta desastrada no hemos de estar más de en cumplimiento el mes. ¡Maldita sea ella y el que en ella puso la primera teja, que con mal en ella entré! Por Nuestro Señor, cuanto ha que en ella vivo, gota de vino ni bocado de carne no he comido, ni he habido descanso ninguno; mas ¡tal vista tiene y tal obscuridad y tristeza! Ve y ven presto, y comamos hoy como condes.”
Tomo mi real y jarro y a los pies dándoles priesa, comienzo a subir mi calle encaminando mis pasos para la plaza muy contento y alegre. Mas ¿qué me aprovecha si está constituido en mi triste fortuna que ningún gozo me venga sin zozobra? Y así fue éste. Porque yendo la calle arriba, echando mi cuenta en lo que emplearía que fuese mejor y mas provechosamente gastado, dando infinitas gracias a Dios que a mi amo había hecho con dinero, a deshora me vino al encuentro un muerto, que por la calle abajo muchos clérigos y gente en unas andas traían.
Arriméme a la pared por darles lugar, y desque el cuerpo pasó, venían luego a par del lecho una que debía ser mujer del difunto, cargada de luto, y con ella otras muchas mujeres; la cual iba llorando a grandes voces y diciendo:
“Marido y señor mío, ¿adónde os me llevan? ¡A la casa triste y desdichada, a la casa lóbrega y obscura, a la casa donde nunca comen ni beben!”
Yo que aquello oí, juntóseme el cielo con la tierra, y dije:
“¡Oh desdichado de mí! Para mi casa llevan este muerto.”
Dejo el camino que llevaba y hendí por medio de la gente, y vuelvo por la calle abajo a todo el más correr que pude para mi casa. Y entrando en ella cierro a grande priesa, invocando el auxilio y favor de mi amo, abrazándome de él, que me venga a ayudar y a defender la entrada. El cual, algo alterado, pensando que fuese otra cosa, me dijo:
“¿Qué es eso, mozo? ¿Qué voces das? ¿Qué has? ¿Por qué cierras la puerta con tal furia?”
“¡Oh señor -dije yo- acuda aquí, que nos traen acá un muerto!”
“¿Como así?”, respondió él.
“Aquí arriba lo encontré, y venía diciendo su mujer: “Marido y señor mío, ¿adonde os llevan? ¡A la casa lóbrega y obscura, a la casa triste y desdichada, a la casa donde nunca comen ni beben! Acá, señor, nos le traen.”
SOLUCIONES:
Novelas y novelistas.
1ª novela: El cuento número 13, de Diane Setterfield.
2ª novela: Dime quién soy, de Julia Navarro.
3ª novela: Las ciegas hormigas, de Ramiro Pilla.
Personajes clásicos
La historia la cuenta Lázaro y dialoga con su tercer amo, un paje muy pobre. Es un fragmento de “La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades, que es una novela de autor desconocido.


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